QUÉ ES NI UNA MENOS

Ni Una Menos es el grito colectivo y la acción conjunta y simultánea de mujeres independientes y organizadas. Es una respuesta a la violencia machista que se ejerce contra nosotras y que encuentra en el feminicidio y violencia sexual su expresión más violenta y definitiva. Si bien nuestra indignación nace en 2016 a partir de los casos judiciales mediáticos, reconocemos el carácter tristemente extendido, político, económico, social y normalizado de la violencia y reclamamos, por ello, justicia para las víctimas que muchas de nosotras conocemos, pero también medidas urgentes para poner fin al contexto de violencia en el que nos encontramos.

Hablamos, en ese sentido, no de actos aislados, sino de una cultura de violencia contra las mujeres. Hablamos de una cultura que convierte a las mujeres en objetos y que educa a los hombres para creer que, en cuanto objetos, esas mujeres les pertenecen. Hablamos de hombres que crecen pensando que una mujer debe obedecerlos y que al descubrir que esta mujer es en realidad un ser autónomo con la capacidad, el derecho y la voluntad de decir NO, la humillan, la golpean, la violan, la matan.
Ni Una Menos, Perú: Tocan a una, tocan a todas (NUM), es una plataforma ciudadana de movilización, seguimiento, vigilancia, educación e incidencia pública que busca hacer frente a la diversidad de violencias que se ejercen en contra de las mujeres[1] en toda su diversidad de manera sistemática, y que abarca: crímenes de odio, pederastia, trata de personas, esterilizaciones y embarazos forzados, abortos clandestinos, acoso y discriminación en el espacio público, político, educativo y laboral; violencia obstétrica y reproductiva, entre otras.

Como plataforma ciudadana de movilización no tenemos filiación político partidaria ni religiosa.

¿CÓMO COMENZAMOS?

En julio del año 2016 se le dio prisión preventiva a Adriano Del Pozo, agresor de Arlette Contreras. Después de un año del intento de violación y feminicidio, lo cual fue grabado por las cámaras de seguridad del lugar en que se produjeron los hechos y difundido a nivel nacional, la (in)justicia peruana actuó a favor de la impunidad.

Esto hecho, sumado a los miles de casos de violencia sistemática de género, colmó la indignación de miles de personas, quienes el 13 de agosto de ese año salieron a las calles y realizaron la marcha descentralizada más grande de la historia del Perú. De manera simultánea, las 25 regiones se articularon y protestaron juntas por primera vez contra la violencia de género. Personas en toda su diversidad, principalmente mujeres, confluyeron desde sus espacios para seguir trabajando por un movimiento feminista de carácter interseccional, fortalecido con nuevas colectivas, agrupaciones, asociaciones y movimientos en general, con estrategias diversas de trabajo.

Hoy, somos muchas más las personas que buscamos una vida libre de todo tipo de violencia de género, pues esta nos limita el ejercicio pleno de nuestros derechos.

¿A QUIÉN LE DECIMOS NI UNA MENOS?

Primero que a nadie, a nosotras mismas. Cuando decimos Ni Una Menos nos recordamos el poder de la organización, nos recordamos el valor de nuestra voz, salimos a las calles para reconocernos como compañeras y para demostrar con nuestro cuerpo, nuestros pasos y nuestra presencia, la extensión de la violencia que vivimos. Decimos Ni Una Menos porque somos nosotras las que corremos el riesgo de desaparecer. Decimos Ni Una Menos porque caminar juntas es nuestra forma de hacerle frente al miedo, a la violencia y a la represión.

Y juntas, también, le hablamos a la sociedad. A esa sociedad que permite que nos humillen, que nos violenten, que nos maten; que mira para otro lado, que cría hijos violentos, que nos enseña y obliga a callar, que nos cosifica en los medios y en la publicidad, que silencia nuestras voces, que nos niega ser libres, que nos dice que solo hay una manera correcta de ser mujer, que nos impone formas de vida que no hemos elegido, que nos invisibiliza en las discusiones públicas y nos reduce en el ámbito productivo y económico.

Finalmente, cuando decimos Ni Una Menos, se lo decimos también a un Estado que nos ignora, que se rehúsa a convertir la violencia que padecemos en una prioridad, que es cómplice de quienes nos agreden. Interpelamos a un Estado que le ha fallado por demasiado tiempo a las mujeres y que refuerza la violencia que padecemos todos los días.

¿QUÉ QUEREMOS?

Una sociedad sin discriminación y libre de toda cultura patriarcal y violencia machista, que permita que todas las personas podamos ejercer plenamente nuestros derechos y desarrollar nuestras capacidades y potenciales de manera igualitaria.

Exigimos:

● Erradicación de la violencia de género en todas sus manifestaciones y justicia para sobrevivientes y sus familiares. Atención prioritaria a los familiares dependientes de víctimas de feminicidio y sobrevivientes de tentativa de feminicidio.

● Un Estado que fomente la igualdad de oportunidades y que aplique un enfoque de género, intercultural y de derechos humanos en todas sus acciones como políticas públicas, programas sociales, servicios públicos, y a través de todos sus actores, funcionarios, entidades fiscalizadoras y reguladoras, etc.

● Justicia, verdad y reparación para las miles de sobrevivientes y para las familias de las fallecidas a causa de las masivas y sistemáticas esterilizaciones forzadas, así como para las sobrevivientes de violencia sexual durante el Conflicto Armado Interno.

● Estado laico. Justicia, verdad y reparación para las víctimas de pedofilia.

● Respeto pleno a la libertad de decidir sobre nuestros cuerpos. Educación sexual para decidir, métodos anticonceptivos para no abortar y aborto libre, seguro y gratuito para no morir. Erradicación del embarazo forzado, aborto forzado y esterilizaciones forzadas.

● Erradicación de la trata de personas, trabajo forzoso y esclavitud sexual. No criminalización de las víctimas.

● Educación pública y privada con enfoque de género, intercultural y de derechos humanos.

● Una sociedad libre de discriminación y acoso hacia las mujeres en todos los ámbitos, como político, laboral, virtual y callejero.

● Personas de género no binario, trans e intersexuales con pleno respeto a su dignidad y acceso a servicios públicos y empleo decente. Erradicación de los crímenes de odio.

● Una sociedad civil consciente, activa y solidaria en la lucha por nuestros derechos. Tocan a una, respondemos todas.

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[1]Incluimos la lucha de personas transgénero, PGNB, pangénero, agénero, género fluido, entre otras.